Escrito por Tendenzias

Una hermosa historia de amor con hamburguesa…


    Una pareja de ancianos entro en McDonald’s, y se sentó en una mesa entre los jóvenes que estaban cenando. El anciano se acerco a la caja y pidió un menú económico: Una hamburguesa mediana, unas patatas fritas y una gaseosa grande, con dos pajitas.

    Ya en su mesa, desenvolvió la hamburguesa, la partió por la mitad, y puso una mitad junto a su esposa.

    Con mucho cuidado contó todas las papas fritas y las dividió en dos y colocó un montón junto a su esposa.

    Igualmente, metió las dos pajillas dentro del refresco y lo puso entre él y su esposa.

    Cuando el anciano empezó a comer su media hamburguesa, la gente de alrededor, se los quedó mirando con compasión. Un joven se les acerco y educadamente les dijo que, si se lo permitían, les compraría otra ración de comida.

    El anciano, respondió que no se molestara, que estaban acostumbrados a compartirlo todo entre los dos.

    El joven se sentó, pero la gente se daba cuenta de que la anciana, aún no había probado bocado, sólo miraba con sus ojos brillantes cómo comía su marido, y de vez en cuando, calladamente, bebía un poquito del refresco.

    El joven se acercó otra vez y les suplicó que lo dejaran que los invitara a comer. Esta vez fue la anciana la que le explico que le agradecían mucho, pero que ellos estaban acostumbrados a compartir siempre todo.

    Todos quedaron emocionados, pero algo incómodos… ¡Querían hacer algo!…
    Cuando el anciano ya terminaba de comer su parte, el joven volvió por tercera vez a intentar invitarles a algo de comer.     Después de que ambos abuelitos rechazaran nuevamente la invitación, el joven le preguntó a la anciana:

    ¿Y Ud, por qué no come? ¿Qué es lo que está esperando?.

    Y la anciana le respondió…

   …Los dientes.

Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos
Categorías

¿Qué es lo que piensas?